lunes, 7 de enero de 2008

Las Navidades se van...y con ellas María

El primer síntoma de que las Navidades se van, es que María se vuelve a Barcelona. Y aunque este año la Semana Santa llega enseguida, la verdad es que uno se acostumbra a descolgar el teléfono, llamarla y verla a los 5 minutos. Volveremos a las llamadas interminables contándonos cosas del día a día, insignificantes pero a la vez imprescindibles, a escribirnos cartas contando cosas más especiales y a vivir momentos pensando:"me gustaría que la otra estuviera aquí". Echaré de menos esas conversaciones sobre el futuro nebuloso de nuestras vidas. Pero somos especialistas en relaciones a distancia y de momento no nos ha ido tan mal, así que sólo decirle que la echaremos mucho de menos, como siempre. Esta vez no hay sms de rigor, pero a cambio hay post. Creo que sales ganando. Y piénsate lo de venirte a París, que si te das cuenta sólo hemos hecho un par de viajes juntas y nunca al extranjero. Y cuídate mucho, niña.

p.D. Y cuidame la patata

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Mi Moni!
Gracias por tu post!Aunque me esperaba alguna referencia a la patata, como siempre hacías en el sms de rigor, jeje!
Yo tb voy a echar de menos el llamaros y veros en 5 min., como me gustaría!!
Pero pensaré en que Barcelona tiene otras cosas...como ir a un concierto de Devotchka un martes por la noche y de vuelta en el tren entretenerte viendo como una chica (o chico...no podría determinarlo con seguridad)envuelve una lámpara muy aparatosamente, seguidamente se plancha el pelo con unas planchas q no estan enchufadas en ningún sitio y para terminar se prueba un pijama de woman's secret...
Me pensaré lo de París...aunque sabes de sobra que estoy deseando ir!!
Un beso fuerte a todas!!!!!
MARIA

Otra vez a viajar al olvido... dijo...

somos lo que nos obligan...

Milady dijo...

María: Lo de las planchas en el pelo, mira que me lo imagino y no lo veo. Espero que haya documento gráfico, jajaj. Y ya he puesto lo de la patata, que aun no me perdono el haberlo olvidado. Besos.

Otra vez a viajar al olvido...: Creo que en días como los que nos ha tocado vivir, podemos zafarnos de aquellos que nos "obligan" a pensar de alguna forma concreta o a ser de una forma concreta. Está en nosotros decidir lo que somos. Y eso nadie nos lo puede quitar, ni coaccionar. Bienvenido.