domingo, 29 de abril de 2007

Tarde de lluvia

A eso de las 5 de la tarde del sábado, se ha puesto a llover. La verdad es que me encantan los días de lluvia, cuando la temperatura de la calle es buena y puedes sentir las gotas de agua recorrer tu piel. Me chifla el olor a humedad de la tierra, en el ambiente. Pero hoy he visto el panorama y he decidido no moverme en toda la tarde de mi refugio. De mi cálida trinchera, como en la canción. Y me he puesto a ver ver por cientocuarentamilcuatrocientascinco vez, Amelie, una de mis películas favoritas. Verla me produce siempre una sensación de felicidad y bienestar conmigo misma. Luego he acabado de leer "Pasiones romanas" de María de la Pau Janer, el libro que tenía entre manos desde hacia dos semanas. Aunque no es un libro sublime, los personajes están muy bien perfilados y son el punto fuerte de la obra. Pero lo que más destacaría, es una de las frases que contiene la novela y que encierra una gran verdad: "Hay fantasmas que siempre vuelven, aunque creamos que los habíamos matado". A quién no le ha pasado esto alguna vez. Seguro que todo el mundo tiene algun fantasma que ha vuelto al presente desde el pasado para cambiarnos el futuro. Y de esos fantasmas trata el libro. Por cierto, ya no llueve.

6 comentarios:

Osselin dijo...

Buena película , si señora. Y buen ojo con la crítica que haces al libro.

Milady dijo...

Lo bueno que tiene esa película es que nos da muchas esperanzas a los soñadores. Por eso sienta tan bien verla. Un saludo Osselin.

Christian Supiot dijo...

Espero que no te haya tocado cerca la explosión. Ni a nadie que conozcamos por supuesto.

Te veo en la facul

Yo dijo...

A mi también me produce esa misma sensación Amelie. Cuando salí del cine iba pensando: la pelicula es rara (vamos, atípica es un rato) ¡pero me ha encantado!. Es eso mismo, como si vieras el mundo con los ojos de ella, no sé... salí del cine contenta, optimista... Me gustó mucho esa peli, sí...

bruixot dijo...

A mi me gusta también que llueva, sobre todo porque aquí no es algo que suela ocurrir normalmente, por eso siempre es bienvenida la lluvia. Pero me encanta incluso más ver Amélie, comparto todo lo que dijiste. Una gran pelicula alegoría de los pequeños detalles.

Muchas gracias por tu visita. Tu espacio es muy interesante y a buen seguro que echaré raices por aquí.

Un besito

Pd. Enlazando/cotilleando creo que hemos compartido algo: Tiermes.
Yo estuve allí en el 2002 entonces era campo de trabajo y no Life, pero veo que siguen las mismas literas y barracones, la casita de chocolate prohibida, la venta con su orumi y el duro...y aquel cántico "morirás en el infierno..."
Incluso aunque no muchas, encontré caras conocidas...que pequeño es el mundo bloguero.

Milady dijo...

Pues vaya susto Cristian porque precisamente esa es la calle de Ana. Tranqui que tanto ella como su familia, a excepción del susto, están bien. Afortunadamente, dentro de la tragedia, no nos ha tocado cerca.
Yo, muchas gracias por tu visita y me alegro de que a ti también te guste Amelie.
Bruixot ya te comente en tu blog que me ha hecho mucha ilusión conocer a un termestino. Y también que compartas mi gusto por los días de lluvia.
Besos a los tres.