domingo, 3 de junio de 2007

¿Adónde vamos a llegar?

El otro día, en el super, le regalaron a mi madre unos botecitos de zumo de melocotón. En el envase ponía que eran sustitutivos de una fruta. Es decir, cada vez que tengas que tomar una fruta, te tomas un botecito de esos y ya está. Y digo yo: ¿pero quién se cree que va a ser lo mismo tomarse un zumo que una manzana o una pera?. A mí me gustan los zumos, pero de ahí a pensar que no necesito tomar fruta, hay un trecho. Y voy más allá. Hace tiempo leí que a unos niños americanos les habían hecho un estudio en la escuela y les había mandado dibujar animales de granja. Y cuando dibujaban un gallo o una gallina lo dibujaban ya asado, en el plato, porque con toda seguridad muchos de ellos no habrían visto un gallo en su vida. ¿Qué será de nosotros dentro de unos años?. La fruta vendrá en tarros, la carne precocinada, la verdura preparada. Y después quizá la comida venga en preparados líquidos parecidos a los que toman los astronauta en el espacio. Para qué vamos a perder el tiempo en sentarnos en una mesa a comer comida de verdad. A mí me asusta pensar en lo que podemos llegar a convertirnos, como sigamos haciendonos más cómodos a la hora de comer, de cocinar, de comprar, en definitiva, de vivir. Así que ya le he dicho a mi madre, que yo me como un melocotón y que el zumo se lo beban los del anuncio.

6 comentarios:

Jano dijo...

En un mundo cada vez que va más deprisa, no hay tiempo que perder.

El otro día escuché que hace 30 años la velocidad de un peatón eran 5 km/h. Ahora... es de 7km/h, razón con la que podemos pensar que el mundo va la mitad de rápido.

Tradicional te llamarán cuando intentes preparar unas lentejas en no muchos años.

Milady dijo...

Y tanto. Te imaginas, Jano, lo titulares de dentro de años, "Muere la persona más vieja del mundo. Afirmaba que en su época la gente era autárquica, poseían huertos, gallinas, conejos, de los que se alimentaban" Y habrá quién no se lo crea. En fin. Saludos.

merak dijo...

con esto del melocoton y el zumo se me ocurren varios ejeplos sexuales, pero no los diré.
las empresas quieren vender, para eso son empresas, otra cosa es que haya gente que se lo crea o no. yo opino como tú... y dice mucho sobre ti, veinte años más joven que yo... que podrías ser de la generación de los que dibujan el pollo ya asado... o de los que piensan que la leche ya sale en tetrabrik de l vaca
besos

Milady dijo...

Pues sí podría ser la mía esa generación. Pero lo más triste de todo es que la culpa de que esto pueda ocurrir no la tienen los niños que no saben lo que es un pollo, sino la gente que ahora compra este tipo de comida, preparados, sustitutivos, por comodidad o por ignorancia. Lo mismo que esos sustitutivos sexuales a los que supongo te referías. ¿Nos estamos volviendo tan cómodos que preferimos perder en calidad y ganar en tiempo? Espero que no, porque sería terrible. Besos, Merak.

Julio Gonzalez dijo...

Tengo un amigo que llevó a su hijo a una granja y cuando las presentaciones "Aquí carlitos, aquí los pollos", Carlitos respondió que aquello no eran pollos, que el lo sabía muy bien porque los había visto en el Carrefour. ¿Pero que podemos esperar en un mundo en el que los pepinos, los tomates, los melones y las sandias, todos, saben a pepino?

Tu blog me anima a volver. Un saludo

Milady dijo...

Sí, sí. Y es que la anécdota de tu amigo, seguro que pasa muy a menudo. Y es cierto lo de que todo sabe a pepino o una mezcla entre pepino y la fruta en cuestión. Gracias por tu visita, Julio. Un saludo.