A veces buscamos en el lugar incorrecto. Es cierto que la felicidad no va a buscarte a casa, ni mucho menos. Pero en ocasiones olvidamos lo que tenemos, lo que nos rodea, nos montamos en un avión y perseguimos nuestros sueños. Y puede ser que lo que más anhelamos, en realidad ya es nuestro y lo único que necesitamos, es a aquellos que ya están a nuestro lado caminando.
lunes, 28 de julio de 2008
sábado, 5 de julio de 2008
Mejor que una aspirina
Ayer fue un día raro. La verdad es que era el primer día de vacaciones en serio que tenía. Pero aún así la verdad es que mi ánimo no era de un día de vacaciones. Me pasé la tarde en el salón viendo Anatomía de Grey, sin moverme con un dolor de cabeza y un principio de catarro muy raro. Y con un millón de cosas pendientes por hacer y que sean quedado así, sin hacer. Estaba bastante tocadita y incluso con un poco de ganas de llorar. Supongo que los nervios y todo el cansancio de los exámenes se han juntado hoy. Encima intentado llamar por teléfono a una amiga, con la que hace tiempo quería hablar y estaba esperando a tener algo de tiempo y tenía el teléfono apagado. He discutido con mis padres, un amigo me ha echado una pseudobronca porque no le había cogido el teléfono en toda la tarde y ya todo se ha complicado. Pero luego quedé para salir a tomar algo con mis amigas y la verdad es que es en esos momentos cuando te das cuenta de que esos ratos son muy importantes. No hay aspirina que sustituya a esos ratos entre risas, desvaríos, bobadas y sueños de futuro.
Y hoy me voy a mi paraíso. Me acordaré de vosotros tirada en la hamaca. Pasad buen finde.
Y hoy me voy a mi paraíso. Me acordaré de vosotros tirada en la hamaca. Pasad buen finde.
sábado, 28 de junio de 2008
Esta vez sí
Nos lo han contado, pero nunca lo hemos vivido. En el año 84, España, llegó a la final de la Eurocopa que se celebraba en la vecina Francia. Y fue precisamente Francia, con la que nos toco batirnos en la final. El resultado 2-0 en favor de los galos. Tenemos que remontarnos al 64 para ver a España vencedora de una Eurocopa, frente a la URSS.Por eso la gente de mi generación, de las generaciones posteriores, tenemos una ilusión enorme, por ver esta tarde a nuestro equipo en la final. Esa Furia Roja que tan buenos momentos nos ha dado en estos últimos días. Y es que con nuestros Torres, Silva, Cazorla, Villa (aunque desde el banquillo desgraciadamente), Güiza, Iniesta, Senna, Puyol, Xavi, Sergio Ramos, Cesc, Capdevilla, Xavi Alonso, Palop, Reina, Albiol, Fernando Navarro, Marchena, Arbeola, Juanito, de la Red, Sergio García y sin olvidarnos del mejor, el que tiene que llevarse el balón de oro de este año, San Iker, debemos decir bien alto que PODEMOS.
Hoy a las 20:45, España se parará para ver cumplido nuestro sueño. No sólo pasar de cuartos, sino llegar a la final. Y vistan la dorada o la roja, hoy mi corazón será más rojo que nunca.
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡A POR ELLOS!!!!!!!!!!!!
Aunque no esté en el Ernst-Hapel, ni en Colón, lo veré rodeada de palentinos en los cines Ortega, con aire acondicionado incluido.

Y si todo va bien, nos volveremos a bañar en la fuente de la Plaza España como el jueves.
domingo, 15 de junio de 2008
Mi paraíso
martes, 3 de junio de 2008
Espejismos
Queríamos conquistar todos los lugares del mundo, vencer en todas las batallas que se nos presentaran, comernos la vida y que ésta nos dejara sin aliento.
Aprendí a no ser tan burra, tan cabezota, a confiar más en la gente. A que la coraza que me había colocado en el pasado, no me impidiera perderme lo bueno de la vida.
Aprendiste que nada era imposible, que el tesón y la constancia eran infalibles. Comenzaste a querer y a demostrarlo. Creo que encarrilaste tu futuro sin darte cuenta.
Supongo que maduramos a trompicones, como sin quererlo. Nos confiamos, nos relajamos, pensamos que todo era eterno.
Y un día giré mi cabeza y no estabas a mi lado. Nadie aferraba mi mano en los momentos duros, nadie me abrazaba cuando no tenía consuelo.
Sólo tus recuerdos, el tiempo pasado juntos. Sólo eso me quedó para añorate.
En ocasiones la vida nos ha cruzado, apenas unos instantes. Quizá para que nos dieramos cuenta de lo que perdimos, para que aprendieramos que nada duraba para siempre.
Y al mirar tus ojos, aún puedo ver a quien me miraba apoyado en mi almohada instantes antes de besarme. Aquel que me hacía reír a carcajadas con una simple palabra.
Pero como un espejismo, esa visión se desvanece y volvemos a ser dos extraños que se saludan, sin saber muy bien cuando se conocieron. Cuando se perdieron.
Aprendí a no ser tan burra, tan cabezota, a confiar más en la gente. A que la coraza que me había colocado en el pasado, no me impidiera perderme lo bueno de la vida.
Aprendiste que nada era imposible, que el tesón y la constancia eran infalibles. Comenzaste a querer y a demostrarlo. Creo que encarrilaste tu futuro sin darte cuenta.
Supongo que maduramos a trompicones, como sin quererlo. Nos confiamos, nos relajamos, pensamos que todo era eterno.
Y un día giré mi cabeza y no estabas a mi lado. Nadie aferraba mi mano en los momentos duros, nadie me abrazaba cuando no tenía consuelo.
Sólo tus recuerdos, el tiempo pasado juntos. Sólo eso me quedó para añorate.
En ocasiones la vida nos ha cruzado, apenas unos instantes. Quizá para que nos dieramos cuenta de lo que perdimos, para que aprendieramos que nada duraba para siempre.
Y al mirar tus ojos, aún puedo ver a quien me miraba apoyado en mi almohada instantes antes de besarme. Aquel que me hacía reír a carcajadas con una simple palabra.
Pero como un espejismo, esa visión se desvanece y volvemos a ser dos extraños que se saludan, sin saber muy bien cuando se conocieron. Cuando se perdieron.
jueves, 29 de mayo de 2008
Hay un parrafito del libro "Farenheit 451", donde Ray Bradbury nos dice:
"Cuando nos vamos de este mundo, todo el mundo deja algo detrás. Un hijo, un libro, un cuadro, una casa, una pared levantada o un par de zapatos. O un jardín plantado. Algo que tu mano tocara de un modo especial, de modo que tu alma tenga algún sitio a donde ir cuando tu mueres. Y cuando la gente mire ese árbol, o esa flor que tú plantaste, tú estarás allí. No importa lo que hagas, en tanto que cambies algo respecto a como era antes de tocarlo, convirtiéndolo en algo que sea como tú. Después de que separes de ellos tus manos, tu esencia siempre estará allí".
Alguien muy importante para mí, ha perdido a un ser muy querido. Sé que leerás esto. Quiero sepas que estoy aquí a tu lado. Te quiero mucho niña.
Ella es una de las cosas que él dejó en este mundo, con su esencia. Y él siempre estará aquí, con ella, con nosotros.
"Cuando nos vamos de este mundo, todo el mundo deja algo detrás. Un hijo, un libro, un cuadro, una casa, una pared levantada o un par de zapatos. O un jardín plantado. Algo que tu mano tocara de un modo especial, de modo que tu alma tenga algún sitio a donde ir cuando tu mueres. Y cuando la gente mire ese árbol, o esa flor que tú plantaste, tú estarás allí. No importa lo que hagas, en tanto que cambies algo respecto a como era antes de tocarlo, convirtiéndolo en algo que sea como tú. Después de que separes de ellos tus manos, tu esencia siempre estará allí".
Alguien muy importante para mí, ha perdido a un ser muy querido. Sé que leerás esto. Quiero sepas que estoy aquí a tu lado. Te quiero mucho niña.
Ella es una de las cosas que él dejó en este mundo, con su esencia. Y él siempre estará aquí, con ella, con nosotros.
jueves, 22 de mayo de 2008
Paralelo 36
A principios de este año, entregué este relato para un concurso que llevaba por título "Emigrantes: cuando salí de mi tierra...". Hoy se ha dado a conocer el nombre de los 10 finalistas seleccionados y mi relato no figura entre ellos. La verdad es que no estoy para nada frustrada, porque creo (y ahora me ha dado más cuenta aún) que este relato, aunque no voy a negar que los 3000€ del premio no me atrajesen, lo escribí más por mí, por poner por escrito sentimientos que tenía dentro. Así que puesto que ya puedo hacer con él lo que quiera, lo comparto con vosotros. Espero que os guste.
Luis camina. Camina, sin mirar atrás. Es de noche, una de esas noches invernales en las que el frío lo inunda todo. Está comenzando a nevar. Quizá sea mejor así, que el frío no deje pensar, que los sentimientos no afloren desde el interior. Los pequeños copos de nieve comienzan a impactar en la cara de Luis mientras una lágrima asoma en su ojo. Unos ojos llenos de miedo, inseguridad, pánico a lo que se va a encontrar, a lo desconocido. Sería muy fácil llorar ahora, sacar de su interior todo lo que está sintiendo. Pero ahora toca ser valiente, toca armarse de valor, toca seguir hacia delante. A su espalda queda su patria, su gente, su familia, su mujer, sus hijas. Su vida. Pero él continúa con determinación. En su bolsa, además de sus ropas, lleva una ilusión: una vida mejor en Alemania.
PARALELO 36
A mi abuelo que siempre me contó historias de Alemania,
que me enseñó tantas cosas.
Luis camina. Camina, sin mirar atrás. Es de noche, una de esas noches invernales en las que el frío lo inunda todo. Está comenzando a nevar. Quizá sea mejor así, que el frío no deje pensar, que los sentimientos no afloren desde el interior. Los pequeños copos de nieve comienzan a impactar en la cara de Luis mientras una lágrima asoma en su ojo. Unos ojos llenos de miedo, inseguridad, pánico a lo que se va a encontrar, a lo desconocido. Sería muy fácil llorar ahora, sacar de su interior todo lo que está sintiendo. Pero ahora toca ser valiente, toca armarse de valor, toca seguir hacia delante. A su espalda queda su patria, su gente, su familia, su mujer, sus hijas. Su vida. Pero él continúa con determinación. En su bolsa, además de sus ropas, lleva una ilusión: una vida mejor en Alemania.
Alemania. Sólo de oír esa palabra le viene a la mente esa imagen que él ha creado, lo que ha imaginado que sería ese país del que todo el mundo habla. Al parecer todo el que va allí se hace de oro. Todo lo que falta en la España de 1963, lo hay en Alemania. Así que no hay más que pensar, no hay miedo que sentir, no hay nada que dudar.
Luis sube al tren que le lleva a un sueño.
Said corre. Corre, sin mirar atrás. Es de noche, una de esas noches negras, donde no se ve a un palmo de distancia. Corre con determinación, más rápido de lo que lo ha hecho jamás. Corre sin saber dónde está el final. No está sólo. Junto a él, otros cuarenta compatriotas corren para alcanzar su sueño. Su sueño y el de toda su familia, el de toda su gente. El futuro de ellos depende del éxito de este viaje. Oye los jadeos de sus compañeros. Corren pisándose los unos a los otros. Corriendo, con esa oscuridad, se siente como un fugitivo, como alguien que acaba de recobrar la libertad, pero que está siendo perseguido. Said siente miedo, inseguridad, pánico hacia lo que le va a esperar al otro lado del Estrecho. Eso si consigue alcanzar la costa.
Ya ha oído muchas historias de aquellos que ven truncadas sus esperanzas y no llegan a pisar la zona española. Compatriotas suyos, que poniendo todo lo que tienen en peligro, no logran lo que desean y pierden sus vidas en el intento.
Pero no debe pensar en eso. No puede dejar que el miedo le supere, ahora que está llegando a la playa marroquí donde la patera les espera para ese viaje. El viaje que puede ser el billete a lo que siempre anheló.
Said se embarca hacia la costa del país de la esperanza.
Luis sale del banco de cobrar su pensión. Una mísera jubilación. Todas las penalidades vividas en Alemania, todo el dinero mandado a España en esos años, todo lo que él, como el resto de los emigrantes que buscaron un futuro mejor, aportó para que ahora haya prosperidad en su patria, no se ve recompensado en su pensión de jubilación.
Al menos logró lo que fue buscando. Consiguió sobrevivir, hacerse un hueco en aquel país extraño. Luchó contra un idioma que no conocía, contra una cultura diferente, en un lugar que no era el suyo. Pudo traerse dinero, tras diez años de duro trabajo, de extrañar lo que había dejado atrás, para comenzar un negocio en España y continuar luchando para salir adelante. Con la madurez de los años, Luis recuerda a aquel joven que cogió un tren aquel día invernal y tiene la certeza de que lo volvería a hacer, aun siendo consciente de todo lo que ha sufrido. Volvería a subir a ese tren sin dudar.
Ruido de hélices en el aire. Ruido de motores en el mar. Justo en el instante en el que Said pisa tierra, oye el helicóptero sobre su cabeza. Siente como su sueño se escapa de sus manos. Al darse la vuelta, ve la turbolancha de aduanas llegar a la costa. La playa, queda entonces invadida por un montón de policías y miembros sanitarios que acuden con mantas y termos para hidratar a los recién llegados. Serán repatriados en unas horas.
Todos los planes, los suyos, los de su gente, se ven truncados en un instante.
Luis ojea un periódico mientras se toma una copa de vino, uno de los únicos lujos que se permite. En portada, como ya es costumbre en los titulares del verano, aparece la foto de uno de los marroquíes que fueron interceptados en las costas gaditanas la noche anterior, tras pasar el paralelo 36 y entrar en la jurisdicción española. En la mirada de ese joven se reconoce, ve al chico que años atrás cogió un tren una mañana fría de invierno. Pero en la mirada de ese joven hay algo más. Hay un halo de derrota, de frustración, de fracaso, de tristeza.
Luis piensa en lo que él hubiera sentido de no haber llegado a su destino. Si no hubiera cumplido su sueño.
Luis mira a Said. A pesar de los años que les separan, a pesar de la diferencia de culturas, siente que ese rostro podría ser el suyo.
Siente que él podría haber sido Said.
Notando que la rabia y la impotencia le invaden, apura el último trago de su copa de vino. Un trago que hoy, es más amargo de lo que nunca lo fue.
Luis sube al tren que le lleva a un sueño.
Said corre. Corre, sin mirar atrás. Es de noche, una de esas noches negras, donde no se ve a un palmo de distancia. Corre con determinación, más rápido de lo que lo ha hecho jamás. Corre sin saber dónde está el final. No está sólo. Junto a él, otros cuarenta compatriotas corren para alcanzar su sueño. Su sueño y el de toda su familia, el de toda su gente. El futuro de ellos depende del éxito de este viaje. Oye los jadeos de sus compañeros. Corren pisándose los unos a los otros. Corriendo, con esa oscuridad, se siente como un fugitivo, como alguien que acaba de recobrar la libertad, pero que está siendo perseguido. Said siente miedo, inseguridad, pánico hacia lo que le va a esperar al otro lado del Estrecho. Eso si consigue alcanzar la costa.
Ya ha oído muchas historias de aquellos que ven truncadas sus esperanzas y no llegan a pisar la zona española. Compatriotas suyos, que poniendo todo lo que tienen en peligro, no logran lo que desean y pierden sus vidas en el intento.
Pero no debe pensar en eso. No puede dejar que el miedo le supere, ahora que está llegando a la playa marroquí donde la patera les espera para ese viaje. El viaje que puede ser el billete a lo que siempre anheló.
Said se embarca hacia la costa del país de la esperanza.
Luis sale del banco de cobrar su pensión. Una mísera jubilación. Todas las penalidades vividas en Alemania, todo el dinero mandado a España en esos años, todo lo que él, como el resto de los emigrantes que buscaron un futuro mejor, aportó para que ahora haya prosperidad en su patria, no se ve recompensado en su pensión de jubilación.
Al menos logró lo que fue buscando. Consiguió sobrevivir, hacerse un hueco en aquel país extraño. Luchó contra un idioma que no conocía, contra una cultura diferente, en un lugar que no era el suyo. Pudo traerse dinero, tras diez años de duro trabajo, de extrañar lo que había dejado atrás, para comenzar un negocio en España y continuar luchando para salir adelante. Con la madurez de los años, Luis recuerda a aquel joven que cogió un tren aquel día invernal y tiene la certeza de que lo volvería a hacer, aun siendo consciente de todo lo que ha sufrido. Volvería a subir a ese tren sin dudar.
Ruido de hélices en el aire. Ruido de motores en el mar. Justo en el instante en el que Said pisa tierra, oye el helicóptero sobre su cabeza. Siente como su sueño se escapa de sus manos. Al darse la vuelta, ve la turbolancha de aduanas llegar a la costa. La playa, queda entonces invadida por un montón de policías y miembros sanitarios que acuden con mantas y termos para hidratar a los recién llegados. Serán repatriados en unas horas.
Todos los planes, los suyos, los de su gente, se ven truncados en un instante.
Luis ojea un periódico mientras se toma una copa de vino, uno de los únicos lujos que se permite. En portada, como ya es costumbre en los titulares del verano, aparece la foto de uno de los marroquíes que fueron interceptados en las costas gaditanas la noche anterior, tras pasar el paralelo 36 y entrar en la jurisdicción española. En la mirada de ese joven se reconoce, ve al chico que años atrás cogió un tren una mañana fría de invierno. Pero en la mirada de ese joven hay algo más. Hay un halo de derrota, de frustración, de fracaso, de tristeza.
Luis piensa en lo que él hubiera sentido de no haber llegado a su destino. Si no hubiera cumplido su sueño.
Luis mira a Said. A pesar de los años que les separan, a pesar de la diferencia de culturas, siente que ese rostro podría ser el suyo.
Siente que él podría haber sido Said.
Notando que la rabia y la impotencia le invaden, apura el último trago de su copa de vino. Un trago que hoy, es más amargo de lo que nunca lo fue.
domingo, 18 de mayo de 2008
Si todo sale bien
JULIO

Trigueros del Valle (Valladolid)
Etnología
AGOSTO
Falacrinae. Rieti. Italia.
Excavación de la posible villa de Vespasiano

Reencuentro con mis "amigos" de Historia de América contemporánea, en la que espero sea, la última vez que nos encontremos
SEPTIEMBRE
Boston. Massachusetts. EE.UU.
Y por fin, y aquí sí que todo tiene que salir bien...
NOVIEMBRE
Sevilla. España. Master de Arqueología.
Nota aclaratoria: Este post sirve como autosugestión, para que la propietaria de este blog se de cuenta de lo que puede perder si se duerme en los laureles y para que la propietaria se ponga de una vez a estudiar y deje de bloguear y demás.
sábado, 10 de mayo de 2008
Brainstorm
Sueño, ganas de descansar, pero sin dejar de hacer cosas, último año de carrera, último febrero, último junio, última vez que hago ésto, hay que aprovecharlo, tristeza de acabar esta etapa de la vida, ganas de acabar esta etapa de mi vida, intentar disfrutarlo, estudiar y sacarlo todo, pensar que hacer el año que viene, tomar una decisión, luchar por ello, pero sin perder oportunidades por el camino, presión, ganas de libertad......y aquí me paro un momento, solo un segundo. Me voy a tumbar en la hierba y allí pensaré.


Con el trinar de los pájaros se piensa mejor.
miércoles, 7 de mayo de 2008
lunes, 28 de abril de 2008
jueves, 24 de abril de 2008
Villalar
El día 23 de abril se celebra la fiesta de Castilla y León, porque se conmemora la batalla de Villalar y la revuelta de los Comuneros castellanos contra el recién llegado Carlos I.
Nunca había ido a Villalar. Todos los 23 de Abril se va al pueblo donde sucedió todo y se pasa el día. La juventud (como dice el Merak) va el día anterior, acampa (con lo que supone montar una tienda lloviendo)y se pasa la noche celebrando la fiesta en las carpas. La verdad es que no está nada mal, a pesar de que el martes llovió todo lo que quiso. Aparte de las carpas políticas, el mercadillo, los bares para chismear y demás, lo mejor de Villalar es ir con tu gente y encima encontrarte allí con más gente de los tuyos. Genial día. Todavía estoy pagando las consecuencias (aunque excepto de un poco de agujetas, ya no tengo resaca...). Pero mereció la pena.





Nunca había ido a Villalar. Todos los 23 de Abril se va al pueblo donde sucedió todo y se pasa el día. La juventud (como dice el Merak) va el día anterior, acampa (con lo que supone montar una tienda lloviendo)y se pasa la noche celebrando la fiesta en las carpas. La verdad es que no está nada mal, a pesar de que el martes llovió todo lo que quiso. Aparte de las carpas políticas, el mercadillo, los bares para chismear y demás, lo mejor de Villalar es ir con tu gente y encima encontrarte allí con más gente de los tuyos. Genial día. Todavía estoy pagando las consecuencias (aunque excepto de un poco de agujetas, ya no tengo resaca...). Pero mereció la pena.





martes, 15 de abril de 2008
Un genio a la guitarra
Es cierto. Lo reconozco. Si he de ser honesta diré que no lo descubrí yo. Fue Christian el que me habló por primera vez de la faceta cantante de Alex O'Doherty. Yo ya le conocía del buenísimo Camera Café y de haber encarnado al padre de Íñigo Balboa en la adaptación cinematográfica de las novelas de mi idolatrado Reverte, "Alatriste". Pero cuando Christian me comentó sus apariciones en "Noche sin tregua", y cuando llegué a casa y lo ví con mis propios ojos, nació para mi una estrella que canta las verdades que todos pensamos. Así que no podía dejar de poneros las, para mi gusto, dos mejores canciones, de este gaditano (aunque parece extremeño, hablando es igual que mi amigo David de Badajoz) fenómeno de la guitarra. Espero que os guste.
lunes, 14 de abril de 2008
En un día como hoy

Hoy me he tomado el día libre.
Porque hacía un solillo de lo más majo y porque me apetecía, sin más.
Y me he ido por ahí de compras, con mi hermana.
Hemos entrado en una zapatería, porque ella se iba a comprar unas sandalias. Y mientras se las probaba las dependientas tenían una curiosa conversación:
Dependienta 1: Pues hoy al venir a tranajar había un montón de gente en el ayuntamiento, como en una manifestación.
Dependienta 2: Pues estarían inaugurando alguna estatua.
Dependienta 1: No creo, yo creo que pedían algo. Además iban como con icurriñas (banderas vascas), o algo así, con unas banderas de lo más raro. Y todo lleno de policías como si hubiera disturbios.
Dependienta 2: Pues hija no lo sé.
Y mientras pagaba las sandalias, no he podido resistirlo y la he dicho a la dependienta 1:
Milady: Es que hoy es el cumpleaños de la República.
Dependienta 1: A pues ni idea
Dependienta 2: Es verdad, que hoy es 14 de Abril, pues yo ni acordarme.
Dependienta 1: Ah!(con cara de incredulidad)y las icurriñas por qué?
Milady: No se parecerían a esta las banderas(mostrando la bandera tricolor del pin de mi bolso)
Dependienta 1:A pues ahora que lo dices sí. ¿Y esa bandera es la republicana?
Dependienta 2: Claro, la buena (sonriendome de forma cómplice). Yo tengo una en la cartera que me bordó mi abuela.
Milady: Qué chula.
Dependienta 1: Ya es que yo no soy republicana, soy española.
Es entonces cuando la dependienta 2, mi hermana y yo nos hemos vuelto hacia ella, y la hemos mirado las tres a la vez. No ha hecho falta decirle nada. Ella a comprendido lo que queríamos decir: que nosotras también somos españolas, porque nacimos en una nación llamada así, España. Qué España, no es sólo de los que se la apropían para defender sus ideales, los que cogen una bandera con un águila y hablan de SU nación, como algo exclusivo. Y que se puede ser republicano y ser español. Y que nosotras eramos republicanas y españolas.
Acto seguido la dependienta se ha metido en la trastienda y no ha salido hasta que nosotras nos hemos ido de la tienda.
FELÍZ DÍA A TODOS LOS REPUBLICANOS ESPAÑOLES
Ordenador pachucho
miércoles, 19 de marzo de 2008
Felicidades papa
Porque eres el mejor Porque hoy es tu día
Porque siempre estás cuando te necesito
Porque me han enseñado tantas cosas
Porque lo que soy es gracias a ti
Porque simplemente te quiero
Felicidades porque hoy es tu día y también por tu cumple de mañana
------------------------------------------------------
PD1: Y de fondo una de las canciones que me recuerdan a los domingos por la mañana, cuando pones el radiocassete a todo volumen.
PD2: Ya he vuelto. Estoy un pelín líada pero prometo crónica egipcia y respuesta a todos los comments.
domingo, 9 de marzo de 2008
Egipto
No sé cuando fue la primera vez que oí hablar de Egipto. Supongo que sería muy pequeña y que oiría algo sobre las pirámides y las momias. Pero desde aquel día mi gran sueño fue viajar allí. No me importaba cuanto tuviera que esperar, pero yo quería ir allí, al menos una vez en mi vida. Luego se convirtió un poco en obsesión y me compraba todos los coleccionables, los dvd's, los papiros y todo lo que tuviera que ver con el país del Nilo. Incluso la historia me empezó a gustar por Egipto y soñaba que estudiaba en Barcelona egiptología y me iba a excavar tumbas intactas. Luego empecé a tener la certeza de que con toda posibilidad mi soñado viaje se haría realidad en el último año de carrera. Y cuanto más cercana estaba la fecha, y en contra de lo cabía esperar, mi ansía no iba en aumento, porque veía que ya no era un sueño inalcanzable. Se había convertido en algo real. Pero no os podéis hacer una idea de lo que es para mí este viaje. Es lo que siempre anhelé, convertido en realidad. Pocas veces se puede decir que un sueño se cumple.
Y a mi éste mañana se me va a cumplir.
Elecciones
Aunque estemos de luto, ojalá que hoy todo el mundo se levante con el pie izquierdo y el corazón más rojo que nunca.
jueves, 28 de febrero de 2008
Corazón, coraza

Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.
Mario Benedetti
martes, 26 de febrero de 2008
domingo, 24 de febrero de 2008
Curry
Ahora ella está un poco chof porque su chico, más conocido como el Chongo, está en París, pero bueno, entre unas cosas y otras pues se la va a pasar muy rápido. Y sino aquí estoy yo para que me haga fotos todo el rato.
Ella ya sabe que estoy aquí para lo que necesite y sabe que la quiero un montón.

domingo, 17 de febrero de 2008
Efímero
Volviendo al tema de las cosas que nos gustan como los amaneceres y los atardeceres, me he dado cuenta de que parte de el encanto de ellas, es que son muy efímeras. Posiblemente si el sol estuviera saliendo o poniendose todo el rato, no disfrutaríamos tanto de estos momentos. Por eso nos gustan este tipo de cosas:






viernes, 15 de febrero de 2008
All you need is love
Foto: María Nova LópezEl amor está en todas partes. Y no solamente cuando es San Valentín. Todo el mundo ama a alguien, todos necesitamos ser queridos. Incluso los que exteriormente parecen fuertes y auntosuficientes, no serían nada sino tuvieran el cariño de alguien. Siempre recordamos los momentos con nuestros seres queridos e inmediatamente, nuestra sabia mente, suele ir borrando los momentos más dolorosos. Somos seres sociales y está en nuestra naturaleza, la necesidad de relación con nuestros semejantes. Y el amor es el mejor sentimiento que se puede compartir. Amor hacia tu pareja, hacia tu familia, hacia tus amigos. Dice un amigo mío y no le falta razón, que a él le encanta la soledad. Pero que si se pone a pensar en los mejores momentos de su vida, todos ellos los vivió acompañado de la gente a la que quiere. Y yo estoy completamente de acuerdo con él.
miércoles, 13 de febrero de 2008
El mismo error
E hicé lo que sentía que tenía que hacer. Cometí un error. Pero si ahora mismo tuviera la oprtunidad de volver atrás y encontrarme en la misma situación, lo volvería a hacer sin dudarlo ni un instante. Y quizá la culpa de lo que sucedió no sea de nadie, quizá simplemente tenía que ocurrir. Y no hay que buscar culpables fuera. El enemigo, en ocasiones, está dentro de nosotros mismos. Y si pudiera, cometería el mismo error otra vez.
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